Durante este último tiempo, frente a conversaciones y a algunas preguntas que son recurrentes en mi trabajo, es que he estado observando la columna vertebral de la “Lógica del Juego”.

Cuando digo la columna, me refiero a todo lo que la sostiene.

Las bases de la “Lógica del Juego” vienen dadas de hace muchos años atrás y de culturas para las cuales el autoconocimiento ha sido fundamental en la vida del ser humano.

De alguna manera, y de acuerdo con ese perfecto orden que tiene el universo, es que, en culturas más occidentalizadas, nos hemos desconectado de lo que somos.

De nuestra esencia.

¿Cuál es su importancia?

He aquí la importancia de conectar, de tomar consciencia, de conocernos, observarnos, aceptarnos, perdonarnos, amarnos y dejar de juzgarnos.

Caemos en verdaderas trampas, las cuales están ahí para que aprendamos.

Sin embargo, en nuestra ignorancia, muchas veces logramos etiquetarlas como obstáculos.

Ciertamente esos obstáculos están ahí para que veamos aquello que no somos.

Y aquello de lo que somos capaces también.

Para mí, la “Lógica del Juego” abarca un abanico de herramientas de diversas disciplinas, filosofías, ciencias y perspectivas.

Invito siempre a experimentarlas.

A no quedarse en la teoría, sino que vivenciar aquello que yo también he vivido y experimentado en primera persona.

Cuando trabajo con deportistas, ejecutivos y equipos que están sometidos a altas presiones debido al área en el que se desempeñan, logro también verme en ese espejo del que hemos hablado.

Me tocó vivir esa presión siendo un deportista de alto rendimiento.

Experimenté esa presión mientras trabajé dirigiendo una empresa.

Y conocí de primera fuente lo que es trabajar al filo de la muerte como desactivador de explosivos.

Todo esto puso de manifiesto aquello que transmito hoy en día.

Todo aquello que tiene relación con:

  1. La toma de consciencia.
  2. La importancia de soltar y confiar.
  3. No identificarnos con aquello que no somos en esencia.
  4. Lo fundamental que es conocernos.
  5. La importancia de las emociones en nuestras vidas.
  6. Comprender que todo sucede siempre dentro de nosotros.
  7. Que todo lo que somos internamente, lo reflejamos externamente.
  8. Volver al centro, a través de lo único cierto, el presente.
  9. Comprender qué hay detrás de todo aquello que experimentamos en nuestras vidas.

Cuando comienzas a percibir con otras gafas, comprendes que el autoconocimiento, más que un poder, es un súper poder.

 

 

 

Etiquetado como: | | | | | | |